El secreto de todo triunfo es creer en uno mismo, respetar nuestra intuición, saber escuchar, estudiar en profundidad cada situación, discernir, actuar con confianza, certeza y seguridad.
Ser conscientes de que si logramos vencer las dificultades que se nos presentaron ayer, venceremos sin duda las de hoy, y que cuando llegue el momento tan temido, Dios nos dará la fuerza, la voluntad y el criterio necesario para superar todas las dificultades.
La historia de la humanidad demuestra que sólo triunfan aquellos que creen poder hacerlo, que si enfrentamos la noche pensando en el fracaso, amaneceremos con el temor de fracasar.
domingo, 18 de febrero de 2007
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